viernes, 15 de enero de 2016

¿DÓNDE MIRAR PARA VER AL COMETA CATALINA?

           Desde finales de noviembre de 2015 era visible, con prismáticos, un nuevo cometa procedente de la nube de Oort y cuyo nombre es el C/2013 US10 (Catalina). Fue descubierto el 31 de octubre de 2013 por los telescopios del proyecto Catalina Sky Survey de rastreo de asteroides.


El cometa, que en diciembre pasado pasó por las cercanías del Sol y que el próximo 17 de enero hará su paso más cercano a la Tierra, a unos 107 millones de km, ha sido visible durante todo este periodo, siempre en noche oscuras en la que la luz de la Luna no molesta.

Actualmente tenemos la oportunidad de observarlo con prismáticos o pequeños telescopios, pues tiene una magnitud 7. Eso sí, sólo verás la cabellera del cometa, pues la extensa cola es muy débil y sólo es apreciable en las fotografias de largo tiempo de exposición que hemos podido ver en los medios de comunicación.

Actualmente se encuentra en las cercanía de la Osa Mayor y su trayectoria le lleva a finales de este mes a poca distancia de la estrella polar. Lo ideal es observar de madrugada, cuando la Osa Mayor se encuentra alta en el cielo y la Luna, en cuarto creciente, no moleste con su luz pues ya se habrá ocultado.

Te adjuntamos una carta para localizar el cometa en el cielo durante los próximos días. Acuerdate que no lo vas a ver como en las fotos, sólo una pequeña nebulosidad y una corta cola, pero si tienes una cámara digital y telescopio con seguimiento, podrías intentar fotografiarlo.


EFEMÉRIDES ASTRONÓMICAS 2016



2016 se presenta con una gran cantidad de fenómenos astronómicos visibles desde territorio nacional:
Un minieclipse de Sol, ocultaciones de planetas por la Luna, un magnífico tránsito del planeta Mercurio por delante de la superficie solar, y un par de cometas visible con prismáticos y/o telescopios.


Planetas

Mercurio: Este planeta, al tener una órbita muy cercana al Sol, siempre lo encontraremos próximo a él. De ahí que sea el planeta, de los visibles a simple vista, más difícil de localizar. El mejor momento es cuando aparentemente se encuentre más separado del Sol. En los atardeceres de mediados de abril, agosto y diciembre, tendremos una oportunidad muy buena para localizarlo, observando sobre el horizonte oeste, media hora tras la puesta de Sol.

Pero este 2016 tendremos una oportunidad única para su observación, siempre que se utilicen los medios adecuados, ya que el 9 de mayo tendrá lugar un tránsito de este planeta por delante del disco solar y que durará 7 horas y media, el cual será visible en su totalidad desde Canarias.

Venus: El planeta más brillante del cielo, al tener una órbita interior a la nuestra, como en el caso de Mercurio, sólo podrá verse al amanecer o al anochecer, nunca a medianoche. Hasta comienzos de mayo será visible al amanecer como lucero del alba, posteriormente y durante un par de meses su cercanía al Sol imposibilitará su visión hasta finales de julio en que volverá a ser visible hasta final de año en las primeras horas de la noche,  sobre el Oeste, tras la puesta de Sol.

Marte: El planeta rojo al igual que todos los planetas con órbita exterior al de la Tierra, suele estar más cerca de nuestro planeta en las fechas cercanas a la oposición (es decir en dirección opuesta al Sol). La oposición tendrá lugar el 22 de mayo situándose a 76 millones de km. Durante unas semanas llegará incluso a ser ligeramente más brillante que Júpiter.

Júpiter: El gigante gaseoso, bien visible en la constelación de Leo, será el primero en estar en oposición, el cual tendrá lugar el 8 de marzo, destacando con su magnífico brillo blanco en las noches invernales.

Saturno: El planeta de los anillos, los cuales son sólo visibles con telescopios, tendrá su oposición el 3 de junio, en la constelación de Ofiuco, muy cerca de Marte.


Conjunciones y ocultaciones

En ocasiones observamos como los planetas se acercan “aparentemente” entre sí o a alguna estrella brillante, llegando en ciertas ocasiones o verse como un solo objeto. Este año tendremos la oportunidad de observar un par de buenas conjunciones desde el archipiélago.

6 de abril: Ocultación del planeta Venus por la Luna. 07:27 (hora local), durará unos 20 sg.

27 de agosto: Conjunción Venus-Júpiter a la puesta de Sol. Separados tan sólo 0,1º (la quinta parte del tamaño aparente con el que vemos el disco lunar)


Eclipses

Mal año para la observación de eclipses desde nuestro territorio, pues de los cinco eclipses sólo dos serán visibles y por los pelos. En 2016 tendrán lugar tres eclipses lunares, pero los tres son penumbrales y sólo uno visible, en del 16 de septiembre a la salida de la Luna llena. También tendrá lugar dos eclipses de Sol, uno total y otro anular. Este último será visible desde Canarias de forma parcial con sólo el 1,5 % del Sol eclipsado por la Luna.
 
16/9/16 Eclipse penumbral de luna. Visible débilmente a partir de las 20:10 (salida de la Luna) hasta las 21:53 hora local.

1/9/16 Eclipse anular de Sol. Visible desde las 07:59 hasta las 08:39 hora local.


Cometas

Este año tendremos la visita de un par de cometas que podrían llegar a ser visibles a simple vista, aunque, ya se sabe, con los cometas podemos esperar de todo.

El primero el C/2013 US10 Catalina, fue visible desde noviembre a diciembre durante la segunda mitad de la noche, y actualmente y hasta comienzos de febrero de 2016 durante toda la noche. Su máximo acercamiento tendrá lugar en 17 de enero de 2016 con magnitud 6, en la cola de la Osa Mayor. Será necesario un prismático o telescopio para observar su núcleo a medida que se desplace hasta las cercanías del Polo norte celeste.

El segundo es el C/2013 X1 (PanSTARRS), visible con prismáticos en mayo, junio y comienzos de julio. Se le estima que pueda llegar a magnitud 5-6 y no estará situado muy alto al situarse durante ese periodo entre las constelaciones de Acuario y por debajo de las de Sagitario y Escorpio.


Lluvias de meteoros

Para el 2016, no esperamos ninguna sorpresa respecto a las lluvias de meteoros a excepción de las Perseidas en la que podría haber una actividad puntual bastante superior a la media de los últimos años. Destacan por su intensidad o por las condiciones de la fase lunar para su visibilidad:

Quadrántidas: 4 de enero, 120 meteoros/h. Luna en fase nueva. A partir de las 01:00 horas
Eta-Acuáridas: 6 de mayo, 70 meteoros/h. Luna en fase nueva. A partir de las 04:00 horas
Perseidas: 12 de agosto, ¿150? meteoros/h. Luna en fase creciente. A partir de las 00:30 horas
Dracónidas: 8 de octubre, intensidad variable. Luna en fase creciente. Primera mitad de la noche
Gemínidas: 13 de diciembre, 120 meteoros/h. Luna en fase llena. A partir de las 20:00 horas

miércoles, 23 de septiembre de 2015

ECLIPSE TOTAL DE LUNA . 28 DE SEPTIEMBRE



La madrugada del lunes tendremos la oportunidad de observar, desde Canarias, el eclipse mayor eclipse total de luna del siglo al coincidir con la posición más cercana de su órbita.



Un eclipse de Luna ocurre cuando nuestro satélite, en su giro mensual alrededor de la Tierra, se introduce dentro de la sombra que proyecta el planeta en el espacio. Esto sólo puede ocurrir cuando la Luna se encuentra en dirección opuesta a la del Sol, estando en su fase llena. Si se introduce completamente en la sombra, el eclipse es total, pero si sólo lo hace una parte del disco lunar, será un eclipse parcial.

Para observarlo tendremos que esperar a las 01:11h (hora local canaria). En este momento comienza a introducirse en la penumbra de la Tierra, pero esto no es fácil de detectarse a simple vista. A las 02:07h empieza  a introducirse en la sombra de nuestro planeta y esta fase del eclipse es visible perfectamente. Entre las 03:11h y 04:23h tendrá lugar el eclipse total, siendo a las 03:47h el momento de mayor oscurecimiento. En teoría la Luna debería desaparecer pues no tiene luz propia, pero realmente observamos que llega luz a su superficie -la procedente de la atmósfera que rodea a la Tierra- y esta atmósfera refracta las longitudes de ondas más rojizas que emite el Sol.

 Si la Luna estuviera poblada, sus habitantes (Selenitas) verían que el Sol está detrás de la Tierra, por lo que, estarían observando un eclipse total de Sol, con una Tierra ocultando completamente el disco solar y una atmósfera alrededor de nuestro planeta de un intenso color rojo. La oscuridad del eclipse dependerá de la cantidad de polvo que contenga nuestra atmósfera en el momento de la totalidad.

 Tras la fase de totalidad y hasta las 05:27h vuelve a verse, parte de la Luna que es iluminada directamente por el Sol. A continuación nuestro satélite irá saliendo de la penumbra hasta las 06:22h, instante en que terminará el eclipse.

Este eclipse es muy especial: es el eclipse lunar con la Luna de mayor tamaño que veremos durante el presente siglo. En los eclipses totales que ocurrirán en 2051 y 2069 la Luna estará más cerca del centro de la Tierra, pero debido a la hora en que se producen y a la rotación de la Tierra, la distancia con respecto a Canarias será mayor que en el eclipse del presente año. El 28 de septiembre podremos observar el Supereclipse del siglo.
 

viernes, 18 de septiembre de 2015

SUPERLUNA Y SUPERMAREA

 De todos es conocido, que uno de los efectos que ejerce la Luna sobre nosotros y  que mejor podemos observar, es el de las mareas, las cuales periódicamente ascienden y descienden en nuestros litorales. Pero en ocasiones, detectamos que esas mareas son más elevadas que las producidas en otros días. ¿A qué es debida  tal circunstancia?


El ascenso y descenso periódico que podemos observar en el mar, también llamado “mareas”, son provocadas por el efecto gravitatorio que ejerce la Luna y el Sol sobre nuestro planeta, y que apreciamos en la parte líquida que lo rodea, los océanos, pues es la que  puede deformarse con más facilidad. Este efecto gravitatorio, aumenta con la masa de los cuerpos y con la cercanía de los mismos. El Sol, aunque es mucho, muchísimo más grande y masivo que nuestro satélite, la Luna, está también mucho más lejos que esta, haciendo que su influencia sobre las mareas sea menor que la de nuestro satélite. En ocasiones, cuando la Luna está en fase nueva o llena, la influencia gravitatoria de estos dos cuerpos se suma, pues están alineados con nuestro planeta. Es en esas ocasiones, cuando decimos que las mareas son vivas, adquiriendo una altura superior a las del resto del mes. En cambio, en cuarto creciente o menguante, la influencia del Sol contrarresta en parte a la que ejerce la Luna (al no estar alineado los tres cuerpos), provocando las mareas muertas.

La Luna no tiene una órbita circular alrededor de nuestro planeta, sino que es algo elíptica, produciendo, que en ocasiones esté más cerca de la Tierra (perigeo), y en otras, más lejos de esta (apogeo). La diferencia es considerable, más de 50.000 km entre una posición y otra, algo no despreciable si tenemos en cuenta que, la Luna está a sólo, 386.000 km de distancia media de nosotros.


Cuando la Luna está en el perigeo y además coincide con la luna nueva o llena, el efecto de marea es máximo.  Astronómicamente hablando, es la época del año en la que las mareas son más elevadas, algo que ocurrirá el próximo 28 de septiembre (luna llena y en el perigeo).  Es la denominada “Superluna”, es decir, la luna llena más grande que podemos observar a lo largo del año, pues coincide el momento de mayor acercamiento de la Luna a la Tierra con la fase más amplia que nos ofrece nuestro satélite. Lo curioso de esta ocasión es que ambos fenómenos ocurren el mismo día y prácticamente casi a la misma hora,  tan sólo dos horas de diferencia.  Si esto no fuera suficiente en dicho instante se introducirá por completo en la sombra de la Tierra, produciéndose un eclipse total de Luna, en esta ocasión un “Supereclipse”. Hay que dejar claro que el hecho de que ocurra un eclipse no influye en absoluto en la intensidad de las mareas.

Añadido a esto, habría que tener en cuenta los fenómenos meteorológicos: tormentas en el Atlántico, fuertes vientos, borrascas que disminuyen la presión atmosférica sobre el mar, etc.. Todo esto contribuye a un mar de fondo que intensifica ese incremento del nivel máximo de las mareas. Otoño es una estación en el que proliferan los huracanes en el atlántico y las condiciones meteorológicas adversas que provocan oleaje y mar de fondo que, sumado al incremento extra de altura del nivel del mar debido a la marea, pueden provocar inundaciones en las zonas costeras. Son las llamadas en alguna zonas de canarias: “olas del Pino”

Esperemos no tener mar de fondo y fenómenos adversos en esa fecha astronómicamente hablando tan particular, ya que, cuando dichos fenómenos han coincidido anteriormente, hemos tenido serios problemas. Un ejemplo de ello son las  inundaciones ocurridas a finales de agosto de 2011 en la zona costera de San Andrés (Tenerife), lugar en el que se espera una amplitud de marea de más de 2,5 metros para finales de septiembre, a lo que habría que sumar los metros por el oleaje.



NOTA: En teoría, Superlunas, sólo podemos observar una al año, que sería la luna llena más grande que podamos ver por el hecho de que esté más cerca de nosotros. Pero realmente la diferencia con la luna llena del mes anterior y posterior es prácticamente inapreciable. Probablemente leas en los medios de comunicación que ha habido y habrá Superlunas el 29 de agosto y 27 de octubre respectivamente y, en consecuencia, supermareas en torno a dichas fechas.

viernes, 20 de febrero de 2015

Conjunción Venus y Marte



Venus, la diosa romana del amor y Marte, el dios de la guerra, han sido objeto de múltiples leyendas mitológicas, pero quizás la más representada es la de un episodio en la pintura mitológica: la relación entre Venus y Marte. La conjunción de los símbolos astronómicos de ambos planetas se identifica como el símbolo de la relación sexual.


Botticelli, Tiziano, Veronés, Rubens, Poussin, Luca Giordano, Tintoretto… y muchos otros artistas, reflejaron en sus obras la escena del encuentro de estos dioses mitológicos. Algo que astronómicamente ocurrirá este fin de semana, cuando el planeta Venus y el planeta Marte se encuentren, el próximo día 21 de febrero, en una pequeña zona del cielo, es decir, estarán en conjunción planetaria, separados tan sólo medio grado en el cielo (el diámetro aparente de la Luna).

Pero en esta ocasión tendrán de “Celestina” precisamente a la Luna que vigilará de cerca esta conjunción al acompañarlos durante estos días en el cielo vespertino. Quizás la sonrisa que nos ofrecerá la luna este fin de semana, al encontrarse en fase nueva y ligeramente creciente, sea una muestra de que este encuentro no tendrá mayores consecuencias que un bonito espectáculo.

El viernes 20 tendremos la mejor imagen, con los tres protagonistas en una pequeña porción de cielo, visibles perfectamente a simple vista en el crepúsculo vespertino. En cambio, el sábado 21 es cuando más cerca estarán entre sí Venus y Marte, con la Luna alejándose, quizás para no molestar.