viernes, 12 de diciembre de 2014

Las Gemínidas, la mejor lluvia del año



de varias semanas lluviosas en Canarias, por fin tenemos una pequeña pausa, meteorológicamente hablando. Pero este fin de semana esperamos la mejor lluvia de estrellas fugaces del presente 2014. Se trata de las “Gemínidas”, una lluvia recurrente que, a mediados de diciembre, suele surcar nuestros cielos.


Normalmente relacionamos una lluvia de estrellas fugaces con las partículas dejadas por un cometa en las cercanías de la órbita terrestre y que nuestro planeta, en algún momento del año atraviesa, produciendo una desintegración de las mismas, al penetrar en nuestra atmósfera a velocidades muy altas.

Pero en el caso de la “Gemínidas”, cuyo radiante se encuentra delante de la constelación de Géminis, el cuerpo progenitor de dichas partículas es el asteroide Phaeton, probablemente un cometa extinto cuyas partículas fueron eyectadas hace muchos siglos.

En este caso, Géminis ya es visible desde primera hora de la noche, saliendo sobre el horizonte Nordeste desde las 20:30 horas, por lo que ya podría verse algún meteoro. Lógicamente cuanto más alto esté Géminis sobre el horizonte, más meteoros podremos ver, hasta llegar a observarse cerca de un centenar de ellos por hora, a partir de medianoche, en un cielo oscuro.

Por desgracia, este año la Luna en fase menguante el día 14 de diciembre molestará con su brillo en la observación a partir de su salida por el horizonte el cual se producirá a las 00:45 horas,  noche en el que se espera el máximo de actividad de esta lluvia.

La actividad de esta lluvia suele mantenerse alta durante varios días antes y después del máximo, que se estima sobre las 12:00 horas (de día en España), por lo que se debería observar las noches anteriores y posteriores a este día, es decir del 12 al 16 de diciembre, y preferiblemente a partir de medianoche que es cuando más alto estará Géminis. Esperemos que el tiempo acompañe y no olviden observarla con ropa de abrigo y un chocolate calentito.


Bólido sobre el Observatorio del Teide
Foto: Daniel López. Banco de Imágenes Astronómicas del IAC

jueves, 23 de octubre de 2014

Gigantesca mancha solar



Esta última semana, los astrónomos están exaltados por la aparición de una mancha solar de un tamaño excepcional, una de las más grandes de este siglo si no la mayor. Es tan grande que es visible a simple vista en el orto u ocaso solar, cuando nuestra estrella está ligeramente sobre el horizonte y la atmósfera terrestre hace de filtro natural de los intensos rayos solares.




Una mancha solar es una región del Sol que tiene una intensa actividad magnética y posee una temperatura más baja que la de región en la que está inmersa. En una mancha solar encontramos dos zonas diferenciadas: la “umbra” que es la más oscura y la “penumbra” algo más clara y que rodea a la anterior con una estructura de filamentos claros y oscuros que se extiende radialmente desde el centro. Ambas regiones parecen oscuras sencillamente por el contraste de temperatura con la superficie luminosa del Sol, la fotosfera. La zona central de una mancha solar se encuentra aproximadamente a unos 4.000 ºC de temperatura mientras que la fotosfera está a unos 5.500 ºC.

Una pequeña mancha solar suele tener un tamaño superior a los 10.000 km, más o menos el tamaño de nuestro planeta, pero en ocasiones no aparecen en solitario sino formando grupos de manchas que alcanzan los 100.000 km de extensión e incluso bastante más. Actualmente tenemos una enorme mancha solar casi en el centro del disco visible del Sol y que tiene un tamaño de casi 200.000 km, la mitad de la distancia de la Tierra a la Luna o equivalente a unos 15 planetas Tierra colocados uno tras otro.

Si quieres verla, no olvides que OBSERVAR EL SOL ES MUY PELIGROSO. No es más o menos peligroso que el mes pasado o cuando transcurre un eclipse, siempre es peligroso. Una forma sencilla de observarlo sin correr riesgo es proyectar la imagen que nos ofrece unos pequeños prismáticos sobre una cartulina blanca, pero NÚNCA observar a través de los prismáticos. Si no tienes prismáticos, sencillamente espera a la puesta de Sol para que la densa atmósfera terrestre haga de filtro y nos presente un Sol con una “pequeña” zona oscura en su centro la cual, dentro de seis días, estará desapareciendo en el borde solar debido a la propia rotación de nuestra estrella.